Juan de Acosta, Atlántico: una alcaldía ejemplo en inclusión laboral

Hechos, no palabras
Bajo el liderazgo de su alcalde, Carlos Fidel Higgins Molina, la Alcaldía no solo habla de inclusión, sino que la vive. La administración municipal ha contratado a ciudadanos con discapacidades físicas y cognitivas para apoyar la gestión pública. Con esto, el mandatario demuestra que el talento local no tiene límites y que las leyes nacionales se cumplen con voluntad y corazón.

Historias que transforman realidades
Detrás de los decretos y los números, existen rostros humanos cuyas vidas cambian por completo con estas oportunidades. El impacto social de esta iniciativa se refleja directamente en las historias de sus trabajadores: Héctor David Rodríguez es una persona con discapacidad cognitiva leve que luchó durante varios años para que alguien le prestara atención y le permitiera trabajar. Por mucho tiempo las puertas permanecieron cerradas, pero hoy, gracias al compromiso real de la administración local, su realidad es completamente distinta. "Estoy verdaderamente orgulloso de poder trabajar, sentirme útil y poder conseguir mis cosas. Eso demuestra que trabajando uno puede superarse", afirma Héctor con entusiasmo.
La equidad de género también está representada en este programa, demostrando que las mujeres no se quedan atrás. Es el vivo reflejo de este pilar dentro de la administración municipal. A través de su labor diaria, ella demuestra que las limitaciones físicas o cognitivas no son un impedimento para asumir responsabilidades dentro del servicio público. Su dedicación diaria confirma que el talento, cuando encuentra una oportunidad real y un entorno sin prejuicios, se convierte en un motor eficiente para la atención y el bienestar de los ciudadanos en Juan de Acosta.
El camino hacia la formalización definitiva
Este paso inicial en Juan de Acosta traza la ruta perfecta para alcanzar los objetivos de la ley, demostrando con el corazón que la inclusión no se queda en el papel, sino que se vive en las calles, despachos y contratos del municipio al abrirle las puertas de par en par a las personas con discapacidad para que tengan un empleo digno en la administración pública.
El mérito de la alcaldía radica en abrir esta puerta de entrada. Estas experiencias pioneras funcionan como un semillero e inicio ideal: una etapa de transición y adaptación para que otras administraciones se motiven a dar el paso hacia la formalización definitiva en nómina y la estabilidad laboral a largo plazo. La inclusión con dignidad ya comenzó en este municipio.
Hacia un futuro prometedor
La gran lección que nos deja la gestión de Carlos Fidel Higgins Molina es que la inclusión no es para cumplir una cuota obligatoria, sino para transformar vidas. Juan de Acosta ya demostró que sí se puede gobernar con equidad. El próximo gran paso será seguir vinculando a estos talentos para continuar construyendo un municipio más productivo, justo y feliz para todos.
Hoy, el municipio de Juan de Acosta en el Atlantico, está cambiando esta historia y se ha convertido en un ejemplo de orgullo para toda la región Caribe.
